
Los efectos económicos de tener un equipo de Primera División para una ciudad y, por extensión, su provincia, no están calculados. Más allá de las visitas de Messi y Cristiano Ronaldo, tener un equipo en la máxima categoría parece conferir a la ciudad de un status superior.
Granada vuelve a la élite 35 años después, mientras otras provincias anhelan regresar o debutar en ese status tan especial. En concreto, de las 52 provincias son 16 las que no han pisado la Primera División:Huesca, Teruel, Ávila, Palencia, Segovia, Zamora, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Toledo, Girona, Cáceres, Ourense, Lugo, Ceuta y Melilla no han contado tampoco con esa experiencia.
De ellas, sólo Huesca y Girona tienen a tiro la Primera la temporada próxima. Guadalajara lucha por subir por primera vez a Segunda División (perdió 0-1 en la ida de la eliminatoria final, ante el Mirandés). Hasta la temporada 2007-2008, Guadalajara era la única provincia española que no había tenido representación en Segunda B.
Una de los casos más dolorosos es el de Toledo, cuando el Club Deportivo Toledo rozó la Primera División en la 93-94, cayendo en la promoción ante el Valladolid, después de haber ganado en la ida de la misma por 1-0 (cayeron 4-0 en Zorrilla). Ahora acaba de subir a Segunda B, aún lejos de su tope de esa temporada.
Otras, hace tanto que no están en el pedestal del fútbol español que recurren a los más mayores para revivir esos tiempos. De este modo, hace 56 años que León no está en Primera División, después de que la Cultural disfrutase de su único año en la categoría en la 55-56.
Dos campañas después bajó el Real Jaen, una provincia que ya suma 54 años sin Primera División. También en Andalucía, Córdoba, a pesar de llevar 9 de las últimas 11 temporadas en Segunda, no tiene equipo en Primera desde la 1971-1972.
Menos tiempo pero van sumando años provincias como Burgos (19), Lleida (18), Logroño (15) o Badajoz (con el Extremadura y el Mérica) y Salamanca (12).
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